En los ciclos formativos de FP se estudia, y mucho. La diferencia con Bachillerato/Grado universitario es que es un estudio mucho más dirigido, focalizado y especializado: APLICADO.

APLICA TU INTELIGENCIA A RESOLVER PROBLEMAS.

En la FP hay muy buenos estudiantes, que optan por unos estudios de dos años de duración y que les da acceso a puestos de trabajo muy cualificados en 2 o 4 años.

Más bien la FP es para estudiantes a los que les gusta más el aprendizaje teórico-práctico, el aprendizaje deductivo que va desde la realidad y lo concreto hacia lo abstracto.

Este es el planteamiento de algunos padres y orientadores. Pero genera un problema: si el alumno no está motivado, perderá 2 o 3 años intentando sacarse Bachillerato sin lograrlo, y seguirá en la misma situación que al principio.

Por el contrario, una buena orientación permitirá a un alumno de 16 años con poca motivación por los estudios de bachillerato, encontrar motivación estudiando formación profesional de grado medio, en un área que le interese y obtener una titulación oficial, que le va a permitir incorporarse al mundo laboral o, si lo desea, seguir estudiando una formación profesional de grado superior… Y todo en el mismo plazo de tiempo.

Sí se puede acceder a la universidad a través de los ciclos formativos de grado superior. De hecho, hacer un grado superior facilita el conocimiento de las diferentes ramas y poder elegir una carrera universitaria teniendo muy claro “de qué va” y que es lo que quiere el alumno.

Esto evita el abandono de los estudios universitarios que tan frecuentemente se da el primer año. Además, los alumnos que entran en una carrera universitaria después de haber estudiado un ciclo formativo de la misma rama están mucho más preparados que los que acceden desde la EvAU.
Estudiar FP no me cierra la posibilidad de continuar estudios universitarios, especialmente en aquellas carreras más prácticas si accedo por FP llevo una mejor preparación para esa profesión además de poder convalidar créditos. También me facilita tener un campo profesional más amplio y poder realizar más funciones.

De hecho, la FP puede ser un camino para llegar a la universidad, con mayores beneficios y con mayor seguridad. La tasa de deserción en las universidades es muy alta. Uno de los factores que más influye en esos indicadores, es el escaso o nulo conocimiento sobre el contenido, el propósito y la aplicabilidad que tienen los estudiantes universitarios sobre la carrera que están cursando.

Es un error pensar en que la FP es un fin en sí misma. Hay que entenderla como una hoja de ruta. Una ruta de aprendizaje, diseñada para llegar tan lejos como uno quiera…. Es decir que hay que predefinir el camino que cada estudiante quiera, con todas las paradas que desee hacer, pero que el destino final sea el más alto al que se pueda y quiera llegar (incluso la universidad) sin tener como barrera el tiempo.

Los estudios de FP tienen un alto grado de calidad y una gran diversidad. Cada uno puede elegir entre 26 familias profesionales de estudio, con más de 60 titulaciones de técnico de grado medio y más de 90 titulaciones de técnico de grado superior.

Representa la combinación perfecta para compaginar una titulación técnica (demandada en España y en la UE) junto a una experiencia profesional. La gran diversidad de campos de estudio en la FP hace que casi cualquier rama profesional pueda ser estudiada. Los estudios de Formación Profesional permiten la combinación perfecta entre estudios y trabajo. España necesita más titulados en FP.

En muchos empleos se solicitan perfiles técnicos que sólo se consiguen mediante la FP. De hecho, actualmente en España se publican el mismo número de ofertas de empleo para universitarios que para técnicos de FP.

El primer factor que caracteriza a la Formación Profesional (FP) es su excelente empleabilidad. Con la Gran Recesión llegó también el aumento en la demanda por parte de las empresas de candidatos con estudios de FP, una formación especializada que es más accesible, práctica y ágil que otros niveles educativos.

Al estudiar una FP se tiene un conocimiento directo de la realidad del sector y de la empresa, debido a que la enseñanza se imparte en estrecho contacto con las empresas (sobre todo si se cursa la modalidad de FP Dual donde más de un tercio de tu aprendizaje lo haces en empresas).

De hecho las cifras del paro, entre los titulados de FP es 7 puntos porcentuales menor a la media general del país. Las salidas laborales y la posibilidad de obtener un empleo en la misma empresa en la que se han realizado las prácticas laborales externas, es una de las razones por las cuales el número de matrículas en los diferentes Centros de Formación Profesional crece cada año.

Los técnicos y técnicos superiores de FP pueden ocupar diferentes puestos en una empresa y acceden a puestos de trabajo que requieren una gran especialización y una formación práctica que no ofrece otro tipo de enseñanzas.

También es interesante saber que las personas que estudian FP trabajan en lo que han estudiado en una mayor proporción que los graduados universitarios.

Hasta hace 10 años tener una carrera universitaria aseguraba un puesto de trabajo, en la actualidad el mercado laboral tiene una sobresaturación de universitarios (por eso es necesario que el universitario, continúe con un Master…) y faltan profesionales técnicos que rápidamente acceden al mundo laboral.

Además, en muchos puestos, dentro de la empresa puedes evolucionar tu carrera profesional y llegar a los mismos puestos que podría ocupar una persona que ha estudiado un grado universitario.

Con 18 años puedes estar trabajando e (incluso) compaginando estudios con trabajo. El salario de un profesional depende del cargo que ocupe, de las responsabilidades que asuma, pero sobre todo, del desempeño, las habilidades y las competencias que ostente.